Grieta No. 2 Falta de Oración

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“Padre llévate todo lo que tenga grietas, zurce todo lo que tenga huecos”Daniel Habif

¿Cuánto tiempo oras? Si puedes responder esta pregunta sin vergüenza entonces ¡felicidades! este devocional no es para ti. Pero si no puedes evitar sonrojarte, si tienes que hacer memoria de la última vez que lo hiciste, si te sientes deficiente, entonces, necesitas arreglar una grieta.

Esta, es la más urgente de las grietas y una en la que tendrás que trabajar continuamente, pues solo se vence creando hábitos de comunión con el Padre y adoptando medidas para priorizar tu tiempo de oración en tu rutina diaria.

Si miramos a Jesús, el mejor modelo que existe en este tema, notaremos que antes de salir a las multitudes, o después de hacerlo “se apartaba a lugares desiertos y oraba”, no una o dos veces, sino siempre. Porque la clave de la oración está en permanecer orando “pues todo el que pide, recibe; todo el que busca, encuentra; y a todo el que llama, se le abrirá la puerta” (Lucas 11:10).

La oración, es como tocar a la puerta de Dios, y nadie llama a la puerta para luego salir corriendo. Por eso, también hay que esperar y tomar una pausa para escuchar lo que Dios quiere hablar.

La invitación entonces es a que dejemos de ser como el conejo blanco de Alicia en el País de las Maravillas que nadie sabe a dónde ni por qué, pero va siempre saltando y diciendo: ¡Dios mío, voy a llegar tarde! Pero para que el sentido de la urgencia no nos haga perder el enfoque: ¡Necesitas orar! ¡Necesitas detener la marcha!

Algo parecido escribió en el año 1577 Sir Francis Drake con este poema:

“Moléstanos Señor 
Cuando estemos demasiado complacidos con nosotros mismos, 
Cuando nuestros sueños se hayan cumplido porque hemos soñado muy poco 
Cuando hayamos llegado a salvo porque navegamos muy cerca de la orilla. 
Moléstanos Señor 
Cuando con la abundancia de las cosas que poseemos hayamos perdido nuestra sed por las aguas de vida por enamorarnos de la vida dejamos de soñar con la eternidad, y en nuestros esfuerzos por construir una nueva tierra dejamos que se empañe nuestra visión de un nuevo cielo”

Pide a Dios que te moleste y si es necesario, que sacuda el orden de tus prioridades. Así como cuando Jesús volvía a las zonas desiertas a hablar con Dios, nos es necesaria la incomodidad para recordarnos que dependemos de Dios.

Sobre esta segunda grieta detente a meditar:¿Qué asuntos están ocupando mi tiempo de oración? ¿Cómo puedo arreglar esto?


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Una respuesta a “Grieta No. 2 Falta de Oración”

  1. Avatar de Mayreny

    Muy edificante y bueno el leer eso

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