Grieta No.5 Miedo

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Como es propio de la mudanza, mi esposo y yo tenemos gran parte de nuestras cosas metidas en cajas, especialmente, las vajillas.

Aunque llevamos más de un mes instalados en casa, no nos atrevíamos a sacarlas hasta tener listo el lugar donde las vamos a colocar y hace poco, decidimos que era el momento indicado.

Mientras pensaba en esto de camino al trabajo, el Espíritu Santo me enseñó que a veces, actuamos con nuestras vidas como si fueran vajillas, las encajonamos y guardamos, “esperando el momento oportuno”, cuando podamos estar seguros que nada ni nadie nos va a dañar.Esto podría parecer una buena actitud. Pero, qué se vuelve la vida si vas siempre a lo “seguro”, si nunca has tomado un riesgo o si no te has lanzado a cruzar el mar en seco ¿Qué ganas así?

En la Palabra de Dios hallamos mensajes de aliento que dicen: levántate, esfuérzate, sé valiente, y no temas, una y otra vez, como recordatorio de las cosas grandes que Dios quiere hacer en nosotros si dejamos de lado el miedo. Dios quiere hablar a tu generación a través de los dones y talentos que ha puesto en ti. Deja de guardarlos por temor a lo que otros puedan decir y deja de esperar que todo esté perfecto para empezar a vivir la vida que Dios espera que vivas.

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas

(Efesios 3:20)

El plan de Dios es más grande que tus miedos. Por tanto, arriésgate a vivir a la altura de lo que ha preparado para ti, que nada te detenga. Pablo tampoco se dejaba intimidar por las circunstancias, sino que decía:

“una cosa hago, olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús”

(Filipenses 3: 13-14)

Medita en esto : Identifica qué temores te retienen de vivir en la plenitud de Cristo.


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