Esta grieta se hace día a día cada vez más larga, la ves, pero decides no hacer nada, siempre buscarás la excusa perfecta para posponer lo que ya se ha convertido en algo urgente.
La pereza no nos permitirá explotar nuestros talentos, podremos tener mucho conocimiento sobre ¨cómo se hace¨ pero esta grieta nos aprieta los párpados y nos atrapa con un delicioso sueño.
De la Biblia tomé un chiste sobre la pereza y quiero compartirlo contigo, aparece en el libro de Proverbios 26:14 en la versión Traducción Lenguaje Actual: ¿En qué se parece el perezoso a la puerta? ¡En que los dos se mueven, pero ninguno avanza!, y es que Dios no por gusto se encargó de que en más de una ocasión se hablara en contra de este mal hábito, el cual sinceramente nos mantiene estáticos sin lograr algún beneficio.
Hoy estamos provistos de un sinnúmero de formas de entretenimiento, los tiempos de ocios se van haciendo cada vez más deseables, extensos y comunes en nuestra sociedad y lamentablemente sus principales víctimas son los jóvenes. Es por eso que las palabras del apóstol Pablo dicha a los romanos cobran en el siglo XXI más vigencia que nunca: ¨En lo que requiere diligencia, no perezosos; fervientes en espíritu sirviendo al Señor¨ Romanos 12: 11.
En la casa del perezoso pasan muchas desgracias: primero se cae el techo, y después toda la casa (Eclesiastés 10: 18), el techo y la casa son sinónimos de protección y si lo perdemos estamos expuestos a una lenta y cada vez más dolorosa muerte espiritual.
¡No pospongas más lo que es urgente, no procrastines!, es una orden de Dios y un mandamiento entre líneas. La perseverancia es el material fundamental para acabar con esta grieta.
Medita en esto:
¿Qué cosas urgentes he dejado para después y aún no las concreto? Toma una hoja y anota las tareas pendientes por orden de prioridad, luego rompe el hielo y comienza haciéndolas, recuerda que la perseverancia es el material fundamental para acabar con esta grieta.


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