¿Y si…?

By


Él sabía que todo pudo haber sido diferente; no tenía por qué terminar así, no tenía por qué terminar así; su conciencia lo corroe, lo acusa, ya él conoce su sentencia, no hay vuelta atrás, ya no hay tiempo para añadir una fe de errata a esta historia que él mismo puso fin, no tenía por qué terminar así. Lágrimas caen de dos ojos enucleados, su cuerpo semidesnudo es la diversión de una multitud de hombres ávidos de venganza. Hay demasiada gente, demasiado ruido, pero aun así nadie grita tan fuerte como su maldita conciencia: -no tenía por qué terminar así. ¿Por qué, Dios? No tenía por qué terminar así-.

En el cielo una historia fue escrita, en la tierra reescribimos nuestra propia versión; pero ¿y si nuestra historia fuera la del cielo? Sin necesidad de correcciones, de segundas partes o de nuevas oportunidades; ¿y si…?

Génesis 3:6 Y vio la mujer que la serpiente la engañaba, entendiendo que le incitaba a pecar contra Dios; así que llamó a su marido, el cual enfrentó a la serpiente, y esta huyó.
7. Entonces ambos, al oír la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día, rápidamente se presentaron ante Dios a contarle lo que había sucedido; tras lo cual Dios maldijo a la serpiente y la echó del huerto.8. Por esto, hasta el día de hoy no comemos del árbol plantado en medio del huerto.“Pero todos sabemos que lamentablemente no fue así.”

Malas decisiones conllevan a malas consecuencias, pero ¿y si… el padre de la fe se hubiera mantenido firme en la promesa de Dios de darle un hijo con su esposa Sara? Nunca hubiera estado en la difícil posición de abandonar a su hijo en medio del desierto.

¿Y si… David hubiera salido a la guerra en aquel día que vio a Betsabé desnuda? Sus manos no se teñirían de sangre inocente y tampoco hubiera visto espada en su propia casa.

¿Y si… la congregación de Israel en el desierto no hubiera dudado de la promesa de Dios de darle la tierra de Canaán? Hubieran llegado a tierra prometida en menos de 1 mes.

¿Y si… luego de tener territorio hubieran hecho caso a los mandamientos de Dios? Resumiríamos cientos de años en “y tuvieron paz por todas partes.”

¿Y si… Jonás hubiera obedecido a la primera? ¡Qué alivio! El pobre pez no sufriría de problemas estomacales tres días después de tragárselo.

¿Tienes un… “y si…” en tu vida? Seguramente, nadie ha podido escapar a esta fastidiosa interrogante que nos coloca frente a una segunda hipotética posibilidad de haber escogido un mejor camino, de haberlo logrado. Mientras tanto, nuestro “y si…” se hace cada vez más insoportable: la culpa nos desvela, el remordimiento duerme a nuestro lado y nos susurra: “no tenía por qué terminar así”, mientras lanza su carta ganadora: “y si… terminas con tu vida”. Antes no era una opción, ahora se convirtió en una posibilidad.

Y así como Sansón, te apoyas en las columnas que sostienen tu vida y decides dejarlo ir todo, mientras te repites: “no tenía por qué terminar así” Pero detente: yo creo en un Dios que crea milagros aun de los fracasos. No solo hace milagros: Él crea, Él hace una obra maestra con los errores, reciclará cada mala decisión y pintará un cuadro perfecto. Después de todo, Jonás dentro del pez es una historia irremplazable para la escuela dominical, y ¿sabes a cuántas personas ha ayudado el Salmo 51, el cual fue escrito por David luego de su error? Y sin cuarenta años de desierto no tuviéramos maná, y en consecuencia la promesa de una provisión diaria.

Pero de todos los milagros, el más grande fue Jesús: Él vino porque todos comimos del pecado, generación tras generación; pero cuando la serpiente le ofreció su carnada como a cualquier otra presa, su obediencia al Padre restauró un nuevo Edén en los corazones de todos aquellos que buscamos una nueva oportunidad… y nos fue dada. Porque de eso trata la gracia: una segunda oportunidad.

¿Y si… la aceptas?


Descubre más desde Habemus Amor

Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.

Deja un comentario

Descubre más desde Habemus Amor

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo